Cuándo conviene¿Cuándo elegir una nave metálica?
Cuando necesitas mucho espacio libre. Los pórticos de acero salvan luces grandes sin pilares en medio, algo útil para mover carretillas, camiones o maquinaria.
Cuando piensas ampliar. Añadir pórticos por un extremo es más sencillo que en una nave de hormigón, sobre todo si el proyecto ya lo prevé.
Cuando la parcela tiene mal acceso. Las piezas de acero pesan menos que las de hormigón y se mueven con grúas más pequeñas.
A tener en cuenta: el acero pide protección frente a la corrosión y, según lo que vayas a guardar o fabricar, protección contra el fuego. El proyecto define cuál hace falta según el reglamento de seguridad contra incendios en establecimientos industriales.